Habían atravesado la capa de nubes y un sol radiante bañaba
todo el interior del avión...eso le provocó un profundo sentimiento de
culpabilidad que duró unos segundos. Estaba agotado por el viaje.
Su enfermedad, ya muy
avanzada… terminal , le había permitido a regañadientes acudir al funeral de su
médico. Tragicómica paradoja que le hizo sentir mal, pero que le permitió apreciar los rayos de sol que en
las tres semanas que aún le quedaban protagonizaron el cielo.
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